martes, 18 de julio de 2023

LA EVALUACIÓN EN EL CENTRO ESCOLAR Y EL ASESORAMIENTO

 1.      La Evaluación en el Centro Escolar

Uno de los retos para la gestión de un centro educativo es la evaluación, entendida en el campo de la educación como el proceso para determinar e interpretar el logro de los objetivos educativos para su uso en la planificación educativa y su desarrollo, la política de formación y la asignación de recursos. Si nos concentramos en la evaluación en el centro, el reto crece cuando nos vemos obligados a utilizar unas herramientas y una metodología útil.

1.1.El objetivo de la evaluación

El objetivo de la evaluación es proporcionar a cada uno de los centros participantes información sobre su funcionamiento y sus resultados, permitiéndoles decidir cuál es la mejor forma de mejorar tanto su propio rendimiento como el de sus alumnos. Más concretamente, se espera que cada uno de los centros sea lo más consciente de su posición en relación a los distintos aspectos que se evalúan, así como al desarrollo de sus alumnos. Para ello, los centros utilizarán como referencia los indicadores de su propio contexto sociocultural, consciente de sus propios cambios. La clave del éxito de esta evaluación es ayudar a los centros a crear sistemas internos para el desarrollo. Para ello, deben conocer su funcionamiento con un cierto nivel de rigor.

Por lo tanto, no se pretende controlar, seleccionar ni ordenar a los centros educativos. Tampoco se trata de que los estudiantes aprueben una serie de pruebas de desempeño para demostrar su preparación para una función de acreditación. Como ya se mencionó, el objetivo es mucho más amplio y abarcador. Su objetivo es trabajar con las escuelas para diagnosticar sus fortalezas y debilidades para que puedan desarrollar iniciativas de mejora y cambio basadas en una comprensión más precisa de su situación.

1.2.Tipos de evaluación

Sistematizar y separar los distintos tipos de evaluación de los Centros que se pueden utilizar para sacarles el máximo rendimiento en diversas circunstancias es una tarea útil y esclarecedora. En otras palabras, tener conocimiento de los distintos tipos de evaluación aclara la acción de evaluar y facilita llevar a cabo el proceso con éxito. Esto nos permitirá elegir una opción u otra dentro de un marco estructurado teniendo en cuenta todas las posibilidades de elección y aplicación. Esto nos permitirá elegir una opción u otra dentro de un marco estructurado teniendo en cuenta todas las posibilidades de elección y aplicación.

1.2.1.      Tipos de evaluación según su finalidad o función

Según la finalidad que persigamos con la evaluación, esta pude ser formativa o sumativa.

·         La evaluación formativa de la evaluación se lleva a cabo principalmente en la evaluación de procesos, lo que requiere la recopilación de datos precisos sobre este proceso (funcionamiento, aprendizaje, etc.). Se emplea como una estrategia para la mejora de procesos y, al mismo tiempo, ayuda en la modificación de procesos para lograr los resultados deseados. Un rasgo importante de esta evaluación es su carácter continuo

·         La función sumativa de la evaluación resulta más propia de la evaluación de productos, es decir, procesos terminados con realizaciones precisas y valiosas. Se pondrá en acción justo cuando se tome la decisión de evaluar un elemento o componente específico.

1.2.2.      Tipos de evaluación según su extensión

La evaluación según su extensión puede ser global o parcial.

·         La evaluación global pretende abarcar todos los componentes del Centro educativo, su objetivo es evaluar el centro educativo de manera integral, teniendo en cuenta todas sus partes constituyentes como un todo interdependiente en el que cualquier cambio a una de ellas afectará de inmediato a las otras partes que componen el todo. La ventaja de evaluar el centro globalmente es clara: se obtiene un conocimiento y una comprensión más completa de su realidad y se facilita la orientación general de la actividad educativa en la dirección apropiada.

·         La evaluación parcial del Centro, por su parte, tiene como objetivo investigar y evaluar algunos de sus elementos o facetas (ya sea contexto, insumo, proceso o producto), con el fin de comprender plenamente su funcionamiento y evaluar su valor en relación con el objetivo educativo que se pretende. calidad. Este tipo de evaluación puede cubrir una variedad de aspectos del Centro, incluidos los pedagógicos, organizacionales, pedagógicos, personales y materiales.

1.2.3.      Tipos de evaluación según los agentes evaluadores

La evaluación puede ser llevada por distintos agentes, y desde esta perspectiva se consideran fundamentalmente dos tipos de evaluación: la interna y la externa.

·         Se denomina evaluación interna a aquella que es llevada a cabo por los propios integrantes de la institución evaluada. Cuando se crea este tipo de evaluación, normalmente son los mismos miembros del Centro quienes la promueven. La evaluación interna, a su vez, ofrece varias alternativas, entre ellas la coevaluación, la heteroevaluación y la autoevaluación.

·         Cuando personas ajenas a la institución evalúan el funcionamiento del centro, esto se denomina evaluación externa. El Centro escolar es evaluado por personas experta en la materia, pero externas a su funcionamiento habitual, y que, por tanto, no están implicadas en la vida diaria del Centro.

1.2.4.      Tipos de evaluación según el momento de su aplicación

Los tipos de evaluación difieren en función de su posicionamiento temporal a lo largo de la actividad educativa del Centro. Nos referimos a la evaluación inicial, la evaluación procesual y la evaluación final.

·         La evaluación inicial es aquella que se realiza al comenzar un proceso evaluador y consiste en la recogida de datos de la situación de partida del Centro. En la evaluación inicial, habitualmente, se recogen datos relativos a las dimensiones denominadas de contexto y de entrada.

·         La evaluación procesual (dimensión proceso) consiste en evaluar el funcionamiento del Centro a lo largo del tiempo para el cual se ha propuesto el logro de objetivos específicos; en nuestro caso, este período de tiempo es típicamente un año escolar, y los datos se tomarán en relación con los componentes del Centro que se van a evaluar.

·         La evaluación final (no necesariamente sumativa) consiste en recopilar datos durante el período de tiempo previsto para completar un trabajo o para lograr los objetivos propuestos.

1.3.Fases de la evaluación

Es fundamental establecer amplias fases de actuación para todo trabajo que pretenda ser minucioso y producir resultados fiables. Podemos concretar dichas fases en:

a)      Fase de planificación

Consiste en la realización del diseño de la evaluación y del plan de actuación. Así será necesario:

·         Identificar claramente el motivo de la evaluación y los objetivos de la misma.

·         Definir el contenido de la evaluación (componentes y subcomponentes evaluables).

·         Formular los correspondientes indicadores de calidad.

·         Determinar las funciones de los intervinientes

·         Especificar las técnicas e instrumentos necesarios.

·         Detallar la temporalización de todo el proceso.

·         Concretar el modo de analizar los datos.

·         Diseñar el tipo de Informe final y el modo de comunicación de las conclusiones y las personas a quienes están dirigidas.

b)     Fase de ejecución

Implica poner en práctica los pasos anteriores, que incluyen diseñar y realizar las entrevistas, crear y utilizar los instrumentos, participar en los procesos de evaluación, vaciar los datos y procesarlos, etc.

c)      Fase de información

El informe se redactará a partir de los datos obtenidos y se enviará a los interesados durante la fase de obtención de conclusiones. Los agentes encargados de evaluar los distintos elementos del Centro elaborarán informes parciales luego de cada uno de los intervalos de seguimiento designados y al término del proceso de evaluación. Estos informes incluirán los hallazgos más pertinentes del proceso de evaluación, así como cualquier recomendación que consideren necesaria para respaldar los logros y dirigir la mejora en las áreas que lo requieran.

d)     Fase de la toma de decisiones

El informe debe incorporar, con carácter general, un apartado de propuestas para la toma de decisiones, en el que se sugieran las modificaciones o novedades que parezca conveniente realizar para el mejor funcionamiento del centro. Sin embargo, esta toma de decisiones también se puede hacer durante la presentación oral del informe a las partes interesadas, asegurando que los acuerdos y decisiones provengan de la discusión compartida que compromete voluntariamente a todos.

 

Garantizar que la información obtenida a partir de la evaluación se difunda entre la mayoría de las personas implicadas en el funcionamiento de la escuela va a posibilitar favorecer los procesos de cambio. Siempre y cuando, por supuesto, quienes reciban la información sean capaces de interpretarla correctamente en beneficio del trabajo de los docentes y de la propia escuela.

2.      El asesoramiento

El asesoramiento educativo se ha posicionado como un componente de mejora del centro y una herramienta para ayudarlos en sus esfuerzos por maximizar su potencial. Con idea de destacar la relevancia de esta cuestión en el ámbito educativo, se ha realizado una revisión sistematiza de literatura con el fin de explorar, analizar y exponer la investigación científica que se ha desarrollado en torno al asesoramiento y cómo se plasma mediante su proceso.

La perspectiva de asesoramiento educativo ha evolucionado paulatinamente, desde un enfoque de servicios hasta los programas de apoyo, instaurándose la creencia de escuela como agente esencial de cambio, debiendo, los apoyos externos, poseer una orientación flexible y altamente contextualizada, que oriente y fomente el desarrollo de competencias.

Una de las estrategias clave para impulsar el cambio es el desarrollo de planes de orientación, que ayuden a las instituciones educativas a avanzar junto con la sociedad. Por ello, el papel del asesor y su labor como colaborador del centro son fundamentales para que las escuelas acompañen y orienten a la comunidad hacia nuevos paradigmas más inclusivos y de mayor calidad. Se han desarrollado diferentes ideas a partir del asesoramiento, que orienta la creación de iniciativas para facilitar que las escuelas experimenten una transformación completa y así fomentar la inclusión y el diálogo.

Hacer una transición de un estado a otro, que resulte en una situación deseada por las personas a las que se les ha encomendado la tarea, es uno de los conceptos clave que se pueden derivar del trabajo del asesor. El asesor es, por tanto, un facilitador del cambio y la innovación en los centros educativos que establece un marco de análisis y antecedentes para decidir el sentido de los cambios.

2.1.Habilidades básicas del asesor escolar

·         Facilidad y naturalidad interpersonal (relación sencilla y directa con los demás): personal muy abierto, puede tratar a las personas con delicadeza y empatía, puede trabajar en colaboración; Sabe cuándo contenerse, cuándo afirmarse, cuándo ser discreto y suave; Puede conversar con cualquiera, muestra a los demás su interés por ellos y sabe cómo expresar sus pensamientos y sentimientos; Encontrar en las relaciones con los demás un espacio en el que se pueda desenvolver fácilmente a través de una comunicación fácil, sencilla, natural y con tacto.

·         Facilidad de trabajar en grupo (comprensión de la dinámica del grupo, capacidad para promover el trabajo en equipo): tiene la capacidad de movilizar un grupo y desarrollar iniciativas, promueve la cohesión entre ideas e intereses; Organiza adecuadamente las ubicaciones y los tiempos del trabajo grupal y busca evitar dejar cualquier cosa al azar en términos de planificación, desarrollo y equilibrio de reuniones o reuniones.

·         Capacidad de capacitación (enseñanza de procedimientos sistemáticos, instrucción directa): define claramente el trabajo a realizar y las instrucciones a seguir, aclara el camino y ayuda a interpretar las dificultades de planificación y desarrollo; comunica sus conocimientos como iguales y los disfruta; se despreocupa del conflicto porque lo ve como una oportunidad para seguir aprendiendo y encaminar nuevas propuestas de reflexión.

·         Competencia en contenidos educativos (conocimiento de materias, temas y áreas pertinentes de la práctica educativa): es capaz de admitir su desconocimiento de ciertos temas o contenidos, pero demuestra ser un verdadero experto y conocedor en ciertas áreas de la actividad escolar; lo que no sabe, lo busca, pregunta e investiga; como resultado, está informado e informado adecuadamente.

·         Capacidad de organización y estructuración del trabajo (definición, diseño y planificación de las tareas).

·         Capacidad de iniciativa (generación, impulso y sostenimiento de actividades, moviéndose directamente hacia la práctica, hacia la acción, hacia las propuestas innovadoras).

·         Competencia en la construcción/generación de confianza en la relación interprofesional (capacidad para construir y edificar relaciones de trabajo bien asentadas, capacidad para generar seguridad y confianza, minimizar sentimientos de amenaza o incertidumbre).

·         Capacidad para la confrontación efectiva (expresión directa y no agresiva de informaciones negativas, sin generar reacciones o impactos indeseables, efectos de rechazo).

·         Capacidad de mediación en conflictos (competencia en la resolución de problemáticas por intereses o percepciones diferentes o incompatibles).

·         Capacidad para la colaboración (generación de relaciones donde la influencia se reparte y comparte equitativamente).

·         Competencia en la evaluación y diagnóstico de situaciones concretas e individuales (capacidad para detectar y analizar las necesidades/problemas de un profesor en particular o de un caso singular).

·         Capacidad para la evaluación y diagnóstico de organizaciones (capacidad para detectar y analizar las necesidades/problemas de la escuela como una organización).

·         Capacidad de dirección y control de procesos (organización de procesos de trabajo colaborativo).

·         Provisión de recursos (búsqueda, localización, facilitación y divulgación de recursos, materiales, ejemplificaciones, contactos, prácticas...). 

·         Habilidades de demostración y modelaje (presentación de nuevas propuestas y modelos de acción, de nuevos modos y maneras de enforcar las actuaciones cotidianas con profesores, alumnos, familias...).

La capacidad de asesorar, apoyar y guiar el trabajo de otros, especialmente aquellos que son significativos para el trabajo que se realiza y el acto educativo, es una tarea difícil que requiere una amplia gama de habilidades, habilidades y competencias. Una auténtica prueba de nuestras capacidades como expertos, como técnicos que brindan apoyo externo, como dinamizadores de la chispa, de la semilla del cambio educativo, de la innovación y de la formación de centros para servir mejor a nuestro diverso entorno social.

Bibliografía:

De, M., & Díaz, M. (s/f). LA EVALUACIÓN DE LOS CENTROS EDUCATIVOS. UNA APROXIMACIÓN A UN ENFOQUE SISTÉMICO. Digitum.um.es. Recuperado el 17 de julio de 2023, de https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/44890/1/La%20evaluacion%20de%20los%20centros%20educativos.%20Una%20aproximacion%20a%20un%20enfoque%20sistemico.pdf

De la Cuesta http://cursos. cepcatilleja.org, J. B. D. A. de E. P. C. C. (s/f). LA EVALUACIÓN DEL CENTRO EDUCATIVO. Edu.mx. Recuperado el 17 de julio de 2023, de http://online.aliat.edu.mx/adistancia/Calidad/unidad5/lecturas/TXT_2_S5_BEJAR_DIAZ_COMP.pdf

 

 

 

 

 

 

 

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